Si estás preparando un viaje a Australia por primera vez, será conveniente que recojas una buena información acerca de los trámites y visados que se requieren para ingresar al país, a menos que seas ciudadano australiano o neozelandés.
En caso de estos últimos, la visa puede solicitarse una vez que se encuentren en el país. Los viajeros procedentes de otras partes del mundo en cambio, deberán tramitar el visado antes de salir de su país de origen en la Embajada de Australia.
Existen varios tipos de visados a saber:
• Visado de turista: es para las personas que van como turistas, de vacaciones, con fines sociales, lúdicos o para visitar parientes o amigos.
• Visado ETA (visitante, subclase 976): es para estancias cortas en Australia durante un período máximo de tres meses, disponible para titulares de pasaporte de diversos países y regiones que residan fuera del país.
• Visado eVisitor (subclase 651): es una autorización almacenada electrónicamente para estancias en Australia con fines turísticos o profesionales durante un período máximo de tres meses. Para titulares de la Unión Europea y otros países de Europa, que residan fuera del país.
• Visado de turista (subclase 676): es un visado temporal por un período máximo de tres, seis o doce meses. Se puede solicitar antes o después de llegar a Australia; incluso algunos turistas pueden requerir la solicitud on-line
• Visado de visitantes patrocinado por un familiar (subclase 679): es para quienes viajan a Australia a visitar familiares, tiene una vigencia de hasta 12 meses pero requiere el patrocinio formal por parte de un ciudadano australiano o residente permanente.
• Visado de trabajo y vacaciones: hay dos tipos
a) Visado de vacaciones con trabajo (subclase 417) Para las personas procedentes de Bélgica, Canadá, República de Chipre, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Hong Kong, República de Irlanda, Italia, Japón, República de Corea, Malta, Países Bajos, Noruega, Suecia, Taiwán y Reino Unido.
b) Visado de trabajo y vacaciones (subclase 462), para los solicitantes procedentes de Bangladés, Chile, Indonesia, Irán, Malasia, Tailandia, Turquía y EE. UU.
• Visado de estudiante: existen visados especiales para quienes deseen estudiar en Australia y para los familiares o tutores del estudiante. Hay ocho subtipos de visados según el país de emisión del pasaporte y el tipo de estudios.
• Visados patrocinados: para quienes llegan a través de un programa de desarrollo profesional o buscan capacitarse en el lugar de trabajo.
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visados a Rusia, Mongolia y China! Tips y Consejos
Pues sí! somos de los que ya tienen esos dichosos visados a Rusia, Mongolia y China, digo dichosos porque nos costó a demás de dinero, mucho tiempo. Teniendo en cuenta que nosotros somos de Canarias y aquí no se realiza este tipo de gestión, y teniendo que encargarlos en Madrid o Barcelona. Vayamos al grano y daremos nuestros consejos para que no tengáis que dar mil vueltas!
Visado a China: Quizás los más quisquillosos, son los que más información piden, tan sólo hay que rellenar via web la información que te piden (completa) desde la web de Visa for China. En la web tenéis la opción de descargaros el formulario para el Visado a China, éste una vez rellenado y guardado se quedará en el servidor de la web. Lo imprimen y lo mandan o lo llevan a la central de visados. El que has impreso tiene un código de barras que les servirá para localizar vuestro documento en la base de datos. Una vez tengan toda la documentación, en plazo de 7-10 días tenéis vuestro visado!
Costes: 105,75€ con envío por mensajería a Canarias incluído.
Visado a Rusia y Mongolia: Nosotros localizamos una empresa en barcelona que nos podían hacer los dos a la vez, Central de Visados VAM, ahorrar tiempo y costes de envíos! Si vivís en Barcelona, podeis hacerlo directamente en las embajadas. Nosotros preferimos hacerlo vía agencia ya que no teníamos ni tiempo ni muchas opciones de ir a Barcelona a por los Visados de Rusia y Mongolia. El trato ha sido genial, muy comunicativos tanto vía mail como teléfono, han cumplido los plazos perfectamente. La verdad que genial.
Costes: 174,50€ los dos visados de Rusia y Mongolia con mensajería a Canarias incluído.
Total los Visados de Rusia, Mongolia y China: 280,25€
Rquisitos para los Visados de Rusia, Mongolia y China:
Seguro de Viaje: Nosotros aprovechamos algunos que teníamos Adeslas, Sanitas, para pedir un certificado de Seguro de Viaje que ya está incluido en la póliza, por lo que te ahorras el tener que comprarlo. Si no tienes seguro médico privado, tienes que sacar un Seguro de Viaje en cualquier web aseguradora, Allianz fue nuestra opción, incluía también seguro de cancelación del viaje, por el importe de lo que nos costaría más o menos el mismo.
Unos 60€ de media, gratis con Adeslas o Sanitas, etc…
Fotografías tamaño pasaporte: China pide 2 fotos, Rusia y Mongolia, 1 cada uno. 4 fotos tamaño carnet.
Billetes de entrada y salida: Mongolia pide que se envíe junto con la documentación un billete que certifique que entras y sales del país, como vamos en tren y no hemos comprado los billetes desde aquí, se adjuntan los billetes de entrada y salida de los paises más cercanos por donde se entra o sale, o sea… la reserva del vuelo de China y Rusia.
Para Rusia, Invitación o Voucheur: Nuestro primer y única reserva en Rusia es en la Isla de Olkhom, lo más normal es que la invitación te la saque el alojamiento donde te quedas, nosotros no tuvimos esa suerte, el alojamiento estaba en trámites con el Gobierno Ruso y aún no tenían esa opción. Nosotros tuvimos que sacar unas invitaciones por internet por 14€ en TravelRusia.su
Para China, reserva del alojamiento: Para el visado chino te piden que adjuntes donde y con quién te quedas en su pais. En este caso, la reserva del alojamiento donde te vayas a quedar esos días.
Embajada a Samarcanda. La necesidad de los visados
Comienzo una aventura en moto hacia Asia Central. No es la primera vez que voy hasta uno de los lugares más remotos y todavía puros del planeta. Ya recorrí la Ruta de la Seda en 2009. Allí aprendí algo que me resultaría de una gran utilidad. La necesaria consecución de los visados antes de salir. Las repúblicas de Asia Central nacieron como consecuencia de la implosión de la Unión Soviética en 1991 y esa mentalidad burocrática ha quedado marcada en su ADN de forma indeleble. Cruzar sus fronteras puede ser una auténtica pesadilla. Releo mi diario de aquellos días y revivo aquella terrible experiencia de viajar sin visa. Paso a exponer hoy ese relato y en un próximo post daré la información necesaria para proveerse de los visados que hacen falta para mi viaje a Uzbekistán.
“Estoy entusiasmado ante la esperanza de pasar a Kazajstán. Al menos hay dos kilómetros de tierra de nadie entre Rusia y el nuevo país al que me dirijo. Cruzo un puente sobre el Volga, río que va a morir al Mar Caspio. Sin embargo, mi felicidad topa con el muro de mi propia estupidez. He consultado mal la información sobre los requisitos de entrada en la mayor ex república socialista soviética. En una lectura apresurada de una web de viajes turisticos por Rusia y países satélites leí que los ciudadanos de la Unión Europea estaban exentos de algo para entrar en Kazajstán y yo pensé que lo estaban de visado. No es así, de lo que están exentos es de proveerse de una carta de invitación de un ciudadano kazajo para obtener el visado, imprescindible para entrar en el país. Evidentemente, soy un desastre de viajero y así me lo hicieron saber los guardias kazajos con muy poca simpatía.
Les digo que no pasa nada, que ha sido un simple error, que me hagan el visado allí mismo que pagaré lo que haga falta. Pues no. No sólo no lo expiden en la frontera sino que por lo visto es casi un crimen lo que he tratado de hacer. Me llevan al interior de un tétrico edificio. El comandante del puesto, un joven tipo de ojos rasgados, pelo cortado a cepillo y uniforme de camuflaje con un montón de estrellas y entorchados, me hace mil preguntas. ¿Quién soy, de dónde vengo, qué pretendo exactamente, por qué demonios quiero asesinar al jefe del Estado? Me llevan de aquí para allá por unas dependencias sórdidas. Entreveo despachos siniestros con la ubicua foto del presidente Nazarbayev. El preboste brilla de maquillaje y fotoshop. Aparenta treinta y cinco años y no los más de setenta que en realidad tiene. Viejos perros con nuevos collares, mismo sistema policial.
Me hacen fotos de frente y de perfil y toman mis huellas dactilares. Por un momento pienso que todo es una comedia atemorizante para al final hacerme el jodido visado y dejarme pasar. Pero no. No es ninguna comedia con final feliz. Cuando termina el procedimiento y estoy completamnte fichado, me llevan de nuevo ante el comandante. Éste no responde a mis sonrisas sino que teclea lenta y trabajosamente en un vetusto ordenador. Utiliza un solo dedo y piensa mucho entre párrafo y párrafo. Cuando termina, imprime una hoja con el escudo de la república de Kazajstán y me obliga a firmar una declaración en ruso que no entiendo. Por fin, después de guardar mi expediente, que ya es considerable, resuelve que tengo que regresar por donde he venido. Solo ahora me doy cuenta de que perdido aquí cerca de tres horas para nada. Desanimado y triste, monto en la BMW para enfilar el camino de vuelta a Rusia.”